"Si algo es bello y grande, entonces es simplemente bello y grande"

Este es el titular que nos dejaba Armin van Buuren en una reciente entrevista para Dancing Astronaut, muy simple y conciso pero que resume perfectamente el panorama actual del EDM y también de la música en general.

A lo largo de su carrera Armin van Buuren ha conseguido cientos de premios que merecen la pena ser destacados, estos van desde una nominación a los Grammy al récord de 5 veces número uno de la revista DJ MAG. Estos galardones son los que han hecho catapultar al Dj holandés como leyenda dentro del mundo de la música electrónica. Hasta el propio Armin en ocasiones reconoce estar un poco cansado de esa deificación, sus días en lo que comenzó como pupilo de Tall Paul y Judge Jules a mediados de los 90 y principios de los años 2000 no quedan tan lejos. Aún recuerda la primera vez que experimentó el “poder” de un Dj tras unos platos.

“Recuerdo haber visto a Paul Oakenfold en Creamfields y la gente coreando su nombre como yo nunca había visto antes. Fue algo totalmente nuevo y quedé muy impresionado por todo lo que estaba pasando.”

A pesar de esta primera experiencia, este tipo de respuesta del público se ha convertido en algo que va ligado al él, aunque sigue reconociendo los nervios de la primera vez y la piel de gallina cada vez que sale a algún escenario, “puedes acostumbrarte a muchas cosas, pero nunca a esto. Es una sensación totalmente surrealista”.

El secreto de su éxito, tanto personal como profesionalmente, es simple: “nunca dejes nada-ni el dinero, ni la fama ni la presión”. Y es que tiene muy claro cuál es su mayor responsabilidad: hacer música y compartirla.

“Creo que al final del día lo único que realmente importa es la música y el sentimiento que esta evoca, la pasión que se obtiene a través de ella. Es algo realmente bueno tener una idea para un “track” , entrar al estudio para la creación de esa pista y ver que esa pista conecta con el público y ver como esa conexión se basa en un nuevo idioma, una emoción y no en palabras, solo las simples melodías, notas…pueden provocar esa emoción en cientos de personas”.

Esta sensación es la que le hace decir que él nunca ha vivido la música como un trabajo.

“Me considero el tipo de artista que quiere ser escuchado al final del día. Soy un adicto a este trabajo. Me encanta lo que hago y va más allá de la pasión o de un hobby, es simplemente una manera de vivir. Incluso si no me pagan por ello, todavía estaría haciéndolo. Pero van Buuren como todos, ha evolucionado con el paso del tiempo y ha aceptado su nuevo rol de mentor de jóvenes artistas y cree que es un cambio importante para todos ya que “este es el orden natural de las cosas”.

“Cuando comencé mi carrera tuve la ayuda de otras personas. Ahora soy yo el que está ayudando a gente nueva, y creo que esa es la forma en que debe ir. Y en una cultura en la que resulta tan rápido convertir a los artistas en ídolos a veces esto ayuda a dar un empujón en la dirección correcta, lo que me encanta de los jóvenes es en cierto modo su ingenuidad y es que a veces hay que ser ingenuos”.

El obstáculo más común en los pequeños productores es casi siempre la presión, presión por destacar, ser el mejor en el menor lapso de tiempo, presión de hacer tantos conciertos como puedas ya sea para ser visto o para pagar el alquiler y las facturas. La estrella holandesa deja muy claro que no puedes mezclar la música con dinero por muy confuso que pueda parecer.

“No va a funcionar, si tienes que hacer un remix o una pista para poder pagar el alquiler, la trampa está ahí y a menudo terminan yendo por el camino fácil, a cambiar un poco la estructura de los acordes y listo… peo si no tienes esa presión de tener que realizar forzosamente, podrás ser capaz de dar un poco más de libertad creativa, olvidar todo lo que hiciste en tus trabajos anteriores y comenzar de cero. Yo prefiero sentarme en el estudio y divertirme porque en el fondo hacer música lo es todo, por eso tras 20 años aun me cuesta un poco cumplir los plazos”.

Independientemente de en qué o con quién esté trabajando asegura tener muy claro que la música es evolución constante. Es padre de dos hijos y dice esperar que sus hijos crezcan en un mundo de mente abierta, de evolución y fusión de estilos.

“Hay una gran ironía en la manera en que los seres humanos están hechos. Si vas al supermercado y quieres comprar mantequilla de cacahuete, vas al pasillo donde tienen los frascos. Ten sentirías molesto si llegas a casa con tu mantequilla de cacahuete y al abrirla te encuentras con un atasco. Pues algo similar ocurre con la música actualmente, si vas a Beatport, todo está perfectamente marcado y todo es house, trance o progresive…pero realmente la musca es pura evolución constante. Y con este tipo de conflictos los Djs hacemos top 40 y tenemos que etiquetar nuestra música como `mantequilla de cacahuete´. Pero la realidad es que si algo es bello y grande, entonces es simplemente bello y grande”.

La música necesita libertad para seguir evolucionando. Debe pedir prestados estilos como el trance al progresive o el progresive al minimal. Algo que queda claro en su última colaboración con Marcos Sixma bajo el título de “Phanta Rhei”, la melodía debe su nombre al viejo refrán del filósofo griego Heráclito “lo que quería decir con esto es que si estas parado en un rio toda la noche, al día siguiente estas en  el mismo lugar, pero el agua que roza tus piernas es diferente porque el rio se mueve”.

“Esto es lo que sucede con la música. Todo fluye.”

No hay que olvidar que quién habla es Armin van Buuren y nadie mejor que él para hablar de transición y evolución sin dejar de lado su origen musical. Y es que tras dos décadas en los escenarios ha sabido llevar a la perfección esa fusión de estilos de la que habla. Si algo claro podemos sacar de esta entrevista es la naturalidad su naturalidad, honestidad y entrega en su trabajo. Si queréis la entrevista completa, aquí os dejamos la original y también su última actuación en Ultra Music Festival Miami. ¿Qué os parecen sus palabras?

Autor entrada: Redacción