La imborrable melodía de Avicii

Hoy el mundo es un lugar un poco más triste, más oscuro. 20 de abril de 2018, una fecha que se recordará por un instante en el que los corazones de toda una generación se sobrecogieron por una noticia tan inesperada como dolorosa. Ayer las melodías rebajaron sus alegres y agudas tonalidades hasta una frecuencia capaz de hacer brotar lágrimas de los ojos. Y es que ese mundo que no se paró, pero que sí pareció apagarse por un momento, no volvería a escuchar una nueva canción de Tim Bergling.

La tantas veces caprichosa música se llevó una estrella más al firmamento, como si estuviera preparando su propia orquesta en el más allá, sin pensar en la conmoción que causaría una pérdida demasiado temprana. Avicii solo tenía 28 años, su silueta se difuminó de los escenarios en el 2016, la mano mágica parecía decir hasta pronto en su último set de Ushuaïa, pero sin borrar nunca esa sonrisa que le caracterizaba. Talento, pasión, gusto, faltan adjetivos para describir a ese chico con la gorra hacia atrás que abrió las fronteras de la música electrónica a todos los sectores de la sociedad.

Todos los artistas se han pronunciado acerca de la marcha de Tim, al fin y al cabo, él marcó el inicio de algo, un sonido que todos conocemos, la época dorada de la música electrónica. Diplo, David Guetta, Nicky Romero, Lost Frequencies, Sam Feldt, no hay espacio suficiente para todos, pero los más signficicativos quizá han sido Afrojack y Laidback Luke.

Imaginad a un chico de 17 años, que entusiasmado, descubre FL Studio, y cada noche empieza a intentar sacar algo de ahí hasta que empezó a dar con la clave, notas verdaderamente mágicas capaces de transmitir algo sencillamente indescriptible a pequeños y mayores. Sonidos inexplorados a los que llamar canciones y que cada cinco semanas, enviaba en forma de maqueta a Laidback Luke, quien le abrió las puertas de esta industria en una primera actuación con Diplo o Hardwell entre otros.

Imaginad un representante, que en tan solo un año, quiere hacerte reconocido mundialmente, y que aún siendo un niño, con 21 años, hayas hecho más de 550 conciertos por cada rincón del globo terráqueo. Un chico joven, reconocido en cualquier país, miles de viajes. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce y la fama es, demasiadas veces, efímera. Ansiedad y estrés, la necesidad de hacerlo bien -por devoción y por obligación-. Los problemas físicos y mentales atormentaron a un Avicii que intentó que la tierra dejara de girar para él. Con todo el dolor albergado en su mente y en su corazón lanzó su último álbum, Stories, su historia. Fue entonces cuando por fin se tomó unos cortos ocho meses de descanso, disfrutando de sus amigos, de su familia, de la tranquilidad de no estar bajo una presión que le ahogaba, disfrutando de la magia de crear música, sacando a ese niño de 17 años que experimentaba antes de irse a la cama. Pero tocaba despertarse, tocaba volver a la realidad, tocaba volver a la noche, y con ello volvieron los problemas, donde Tim, sin apoyo de sus representantes, volvió a recaer en lo que tanto le había costado salir, las giras le estaban costando una enfermedad que nadie creía que acabaría así, y por fín, tuvo el valor de imponerse a todos y pensar en él, decidió irse del mundo del espectáculo y seguir siendo ese adolescente detrás del ordenador que hacía lo que mejor sabía hacer. Pero no podía irse sin más, amaba a sus seguidores y, aunque seguía enfermo, decidió terminar todo con su última gira de 2016. Más de 800 espectáculos siendo apenas un niño. Era hora de parar. Quizás ya era demasiado tarde.

Directa o indirectamente Avicii abrió las puertas de la música electrónica a todas las radios del mundo. Su música, su arte, llegaron a niveles insospechados, era pura inspiración. No existía una sola persona que, aunque no conociera su nombre, no tarareara una canción o al menos la hubiera escuchado una vez. La esperanza de su regreso, de una nueva revolución de la escena, todo eso se convierte hoy en un sueño roto. Quien tiene magia, no necesita trucos, era un artista inigualable, llegó donde pocos pudieron llegar e inspiró a millones de ahora consolidados artistas y amantes de la música.

A great guy, great friend and great inspiration.
Out of respect please don’t make this just another dot on your timeline, remember what he did for you, what his music ment to you, and how his inspiration guided you.
He is one of the nicest guys I ever met and he deserves more than just three letters and an emoji. – Afrojack

El joven Tim, sigue y seguirá entre nosotros con cada melodía que cada noche sonará en cada sala, en cada festival, en cada ordenador, en cada voz. Su legado no será olvidado. Eso es lo que ocurre cuando las leyendas no son solo historias escritas. Las notas de las vivencias de todo el que alguna vez escuchó sus canciones se convertirán en tu recuerdo, un amargo a la vez que dulce puzzle que Avicii creó a conciencia. Él quería vivir una vida que fuera recordada, lo dio todo por la música hasta llegar a dar su propia vida. Once años de carrera, donde vivió lo malo de ella en soledad, sin defraudar nunca a sus fans. Él no solo hizo historia, forma parte de la historia.

Hey brother, you live a life we will remember.

Rest in peace.

 

Autor entrada: Joseluka

20. Sin la música, la vida sería un error.