Una historia con final feliz

Como los legendarios héroes de las grandes historias, volvieron cuando más se les necesitaba. Emergieron entre las llamas en una escena marcada por fábulas en las que conejos malos ganan a un irónico ratón y en la que la música electrónica se dispersa tanto que los géneros se separan más que las parejas hasta acabar en los extremos de una misma línea, la milenaria guerra entre luz y oscuridad, fuerza y lado oscuro.

Este fin de semana Ultra Music Festival cumplió veinte largos años y advirtió que había que esperar lo inesperado. Rumores, especulaciones, teorías conspiratorias, pero nadie se atrevía a confirmar nada al cien por cien, algo muy meritorio en la era de las filtraciones. Sin embargo, tres nombres sonaban en la cabeza de todos a modo de susurros, con el miedo de decirlo en voz alta por si esa estrella fugaz no cumplía el deseo. Una actuación esperada, deseada y, sobre todo, criticada. Al menos en los días previos, quizás por desconocimiento, quizás por incredulidad, pero lo verdaderamente cierto es que aquellos que la criticaban acabaron rendidos ante la magia de un Ultra Music Festival que volvió a bajar el telón, cinco años después, con Swedish House Mafia.

It was time. Volvieron. Desde Miami hasta Ibiza haciendo una breve parada en los corazones de las miles de personas que disfrutaron de este regalo. Aterrizaron con la seguridad y la humildad de los mejores maestros, no quisieron fotos, ni cámaras que les molestaran. Un plano fijo, estático y atento, tal y como consiguieron tener a medio mundo frente a un ordenador. Y de este modo comenzaron a contar la mejor historia que se podría escribir en la música electrónica y empezaron con una simple pregunta How do you feel right now?. A día de hoy muchos no saben responder a eso todavía. Y es que ellos llegaron, ellos nos volvieron a hacer a saltar, ellos nos amaron. Así, Axwell, Sebastian Ingrosso y Steve Angello empezaron su característica carrera de galgos, tomando los mandos de los platos para abrir bocas y demostrar la técnica, la calidad y los sonidos que llevaron al EDM a lo más alto. Sabían que eso solo era posible juntos, juntos dejaron otra vez el mundo atrás, levantaron miles de brazos apuntando al cielo y recibieron ese amor del público que pidieron. Porque Payback suena más de lo que sabes y la barricada ya estaba creada en todas las mentes. Porque Axwell /\ Ingrosso dejaron a Steve Angello expresar sus recuerdos y confesar a medio mundo que los tres se echaban de menos tanto o más de lo que lo hacíamos el resto. Solo los tres tenían el antídoto, un antídoto que serviría para volver a salvar el mundo desde una isla en la que se levantaba una escalera hacia el cielo.

Lo mejor de las historias suele venir al final, pero nadie quería que este cuento acabase. Axwell pidió que no nos preocupásemos, que Swedish House Mafia sería para siempre. Sin embargo faltaba una cosa más, una última petición: Dream Bigger. Si alguien podría salvar, o más bien volver a unir los fragmentos rotos de esta disipada escena sin necesidad de estar en lo más alto de una lista, sin necesidad de tirar tartas o subirse encima de una mesa a pedir más ruido, fueron, son y serán ellos.

They are still Swedish House Mafia.

Simplemente gracias.

 

 

Autor entrada: Fran Requena

Generalmente siento lo que escribo.